LA LITERATURA DEL BARROCO
Breve introducción al Barroco
El Barroco fue un periodo de la historia en la cultura occidental que produjo obras en el campo de la literatura, la escultura, la pintura, la arquitectura, la danza y la música, y que abarca desde el año 1600 hasta el año 1750 aproximadamente.
Como estilo artístico el barroco surgió a principios del siglo XVII y de Italia se irradió hacia la mayor parte de Europa.
El Barroco realmente expresó nuevos valores; en literatura es abundante el uso de la metáfora y la alegoría.
El dolor psicológico del hombre, en busca de anclajes sólidos, se puede encontrar en el arte barroco en general. La fantasía y la imaginación fueron evocados en el espectador, en el lector, en el oyente. El arte se hace entonces menos distante de las personas, solucionando el vacío cultural que solía guardar.
Por lo que se refiere a la literatura, los poetas barrocos del siglo XVII, siguieron mezclando estrofas tradicionales con las nuevas, así cultivaron el terceto, el cuarteto, el soneto y la redondilla. Se sirvieron de copiosas figuras retóricas de todo tipo, buscando una disposición formal recargada.
Los escritores españoles del siglo XVII aportan en sus obras la doctrina del desengaño y del pesimismo. No se dejan embaucar por la belleza de la Naturaleza; creen que es falsa y engañadora.
Corrientes literarias del barroco español
El Culteranismo
El culteranismo es una escuela literaria barroca derivada del conceptismo. Los escritores culteranos ponen mayor énfasis en la forma y en la estética que en el contenido, por lo que algunos críticos afirman que se adelantan al concepto del arte por el arte.
El Conceptismo
Como sugiere el nombre, el conceptismo es una escuela literaria del Barroco que se basa en el concepto. Empleaban la metáfora, la alegoría, la antítesis, el paralelismo, y otras técnicas para establecer relaciones entre conceptos.
Los conceptistas evitaban las descripciones directas y buscaban comunicar numerosas ideas con la mayor concisión posible, por lo que las palabras polisémicas, los juegos de palabras, la ironía, la anfibología, los equívocos, las paradojas y los zeugmas figuran entre los recursos más utilizados en su poesía.
Los principales exponentes del conceptismo son Francisco de Quevedo, Baltasar Gracián y Luis de Góngora y Argote, si bien este último se asocia más con el culteranismo.
Se caracteriza por innovaciones y aportaciones lingüísticas, el gusto latinizante, neologismos y cultismos. Abundan las metáforas, los símbolos, los hipérbatos, los adjetivos, las modificaciones en la sintaxis, las onomatopeyas y las aliteraciones, entre otros artificios, para alcanzar una cumbre estética y crear musicalidad en los versos. Además de la sonoridad, aparecen referencias a colores, rehuyendo el léxico común. Son frecuentes los temas mitológicos y la evasión del mundo contemporáneo.
Luis de Góngora:
(Córdoba, 1561 - 1627).
Poeta cumbre de la poesía castellana. Nació y murió en Córdoba. Durante su juventud fue alegre, libertino e, incluso, pendenciero. Para los veinte años ya debiera estar ordenado de sacerdote, pero, a causa de su vida licenciosa, no llegó a ser sacerdote hasta los cincuenta años. Fue capellán, en Madrid, de Felipe III.
Viajó mucho por toda España: Madrid, Salamanca, Granada, Cuenca y Toledo. Asistió a muchas tertulias y academias literarias. De carácter arisco, criticó a muchos poetas de su tiempo y, a su vez, fue criticado por ellos. Murió de apoplejía a los 65 años, aunque años antes ya había perdido la memoria.
En su poesía se distinguen claramente dos períodos: el tradicional, en que hace uso de los metros cortos y temas ligeros. Para ello usa canciones, tercetos, décimas, romances, letrillas, etc. Este período va hasta el año 1610, en que cambia rotundamente para volverse culterano, haciendo uso de metáforas difíciles, empleando mucha mitología griega, utilizando para ello muchos neologismos, hiperbatones, etc, haciendo a veces, muy difícil su lectura. Una de sus obras principales fue: Soledades.
Como sugiere el nombre, el conceptismo es una escuela literaria del Barroco que se basa en el concepto. Empleaban la metáfora, la alegoría, la antítesis, el paralelismo, y otras técnicas para establecer relaciones entre conceptos.
Los conceptistas evitaban las descripciones directas y buscaban comunicar numerosas ideas con la mayor concisión posible, por lo que las palabras polisémicas, los juegos de palabras, la ironía, la anfibología, los equívocos, las paradojas y los zeugmas figuran entre los recursos más utilizados en su poesía.
Los principales exponentes del conceptismo son Francisco de Quevedo, Baltasar Gracián y Luis de Góngora y Argote, si bien este último se asocia más con el culteranismo.
Francisco de Quevedo:
(Madrid, 1580 - Villanueva de los Infantes, 1645).
Un escritor satírico y picaresco, escritor y poeta español. Maestro del barroco español.
Nació en Madrid, estudió en Alcalá y en Valladolid. Se dedicó a las letras y a la política, desempeñando misiones diplomáticas, por las que sufrió prisión y destierro. Fue una de las personalidades principales de la literatura española. Su obra refleja el espíritu de la época del barroco español, en cuanto a desengaño de las glorias de un imperio decadente. Reflexiona utilizando el humor, la sátira, removiendo las raíces del lenguaje con juegos de palabras y contraponiendo ideas. Una de sus principales obras fue llamada: La vida del Buscón.
